viernes, 27 de diciembre de 2013

LOS HUMANOS ÉRAMOS 4 ESPECIES QUE SE APAREARON ENTRE SÍ

El genoma neandertal más completo hasta ahora revela que hubo cohabitación entre este grupo, los sapiens modernos y los denisovanos, además de una cuarta población que pudo ser Homo erectus
Cuanto más se sabe sobre la cronología evolutiva del linaje humano, más se aparta la realidad del clásico dibujo que muestra una fila india de homínidos caminando mientras se yerguen y pierden el vello hasta llegar a un sapiens lampiño. En el Pleistoceno tardío, Eurasia estaba habitada por al menos cuatro especies humanas diferentes: sapiens, neandertales, un grupo poco conocido llamado denisovanos y una cuarta población aún por determinar.

Las excavaciones y los análisis de ADN están revelando que estas cuatro especies no solo habitaron en los mismos lugares, sino que incluso llegaron a tener descendencia común, mezclando sus genes y embrollando la comprensión que tenemos de nuestros orígenes. Esta semana la revista Nature publica un estudio que detalla el genoma neandertal más completo hasta la fecha, complicando aún más el culebrón de las relaciones entre nuestros ancestros y sus parientes.

El nuevo estudio se ha elaborado a partir de una falange de neandertal hallada en 2010 y que corresponde al cuarto o quinto dedo del pie de una mujer adulta que vivió hace al menos 50.000 años en la cueva de Denisova, situada en las montañas de Altai al sur de Siberia (Rusia). Esta gruta ha demostrado ser un filón para los paleoantropólogos, ya que los restos descubiertos allí indican que fue una vivienda muy popular, habitada en diferentes momentos por sapiens, neandertales y un tercer grupo hallado por primera vez en 2008 y que recibió su nombre de la cueva. El pasado año, científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania), con su director Svante Pääbo a la cabeza, secuenciaron el genoma de los denisovanos a partir del hueso de un dedo de una mujer joven que vivió en la cueva hace unos 40.000 años.

Pääbo, que en 2010 dirigió también el proyecto del primer genoma neandertal, ha liderado ahora un equipo internacional de científicos en el análisis del ADN del nuevo hueso para obtener una secuencia en alta resolución de los genes de esta especie. Los resultados revelan que la propietaria de aquel dedo del pie era fruto de una unión consanguínea.
“Hicimos simulaciones de varios escenarios de endogamia y descubrimos que los padres de este individuo neandertal eran medio hermanos de una misma madre, o dobles primos carnales, o tío y sobrina, tía y sobrino, abuelo y nieta, o abuela y nieto”, detalla el coautor del estudio Montgomery Slatkin, de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.). Según los investigadores, esta endogamia parece haber sido algo frecuente en los neandertales y denisovanos, tal vez debido al pequeño tamaño de sus poblaciones.
Los científicos han comparado la secuencia con la de los denisovanos, con otro ADN neandertal procedente de la región del Cáucaso y con los genomas de 25 humanos modernos, descubriendo una serie de huellas genéticas que revelan un cierto entrecruzamiento de estas especies a lo largo del tiempo. La secuencia demuestra que los neandertales estaban estrechamente emparentados con los denisovanos, con quienes compartieron un ancestro común hace unos 450.000 años. Este, a su vez, se separó del linaje de los humanos modernos entre 550.000 y 765.000 años atrás.
Fruto de los probables cruces entre las distintas especies fue el legado genético de los neandertales y denisovanos en distintas poblaciones de los sapiens modernos. Según los autores del estudio, entre un 1,5 y un 2,1% del genoma de los humanos no africanos actuales es de origen neandertal. Por otra parte, análisis previos han mostrado que los denisovanos dejaron su huella hasta en el 6% de los genes de aborígenes australianos, papuanos y melanesios.
El nuevo estudio descubre además que el 0,2% del genoma de los chinos de la etnia Han, de los nativos americanos y de otras poblaciones asiáticas se debe a la herencia denisovana. A su vez, los denisovanos recibieron un 0,5% de su ADN de los neandertales, incluyendo genes importantes relacionados con la inmunidad y la función del esperma. “El estudio realmente muestra que la historia de humanos y homínidos durante este período fue muy complicada”, concluye Slatkin. “Hubo un montón de entrecruzamientos que ya conocemos y probablemente otros que aún no hemos descubierto”.
Entre estos últimos se encuentra la contribución de entre el 2,7 y el 5,8% que el genoma de los denisovanos recibió por parte de otro grupo de humanos arcaicos. Este linaje, cuya identidad aún es un misterio, se separó del resto hace más de un millón de años. “Esta antigua población de homínidos vivió antes de la separación de neandertales, denisovanos y humanos modernos”, dice la primera autora del estudio, Kay Prüfer, del Instituto Max Planck.
Respecto a la posible identificación de este grupo, Prüfer sugiere una interesante hipótesis: “Es posible que este homínido desconocido fuera lo que conocemos por el registro fósil como Homo erectus. Se requieren más estudios para apoyar o descartar esta posibilidad”, agrega. En el estudio, los investigadores escriben que “este grupo comenzó a dispersarse desde África hace 1,8 millones de años, pero las poblaciones de Homo erectus asiáticas y africanas pudieron separarse hace solo un millón de años”. Es más: su descendencia pudo pervivir hasta hace poco más de 12.000 años en el disputado Homo floresiensis de la isla de Flores (Indonesia).
Los autores subrayan que aún no se conoce durante cuánto tiempo estas cuatro especies humanas llegaron a coexistir, ya que la posible franja temporal de entrecruzamientos abarca desde hace 12.000 años hasta hace 126.000. Hay pruebas de que neandertales y sapiens convivieron en Eurasia durante al menos 30.000 años. “No sabemos si el entrecruzamiento se produjo solo una vez por la mezcla de un grupo de neandertales con los humanos modernos, y no volvió a ocurrir, o si ambos grupos vivieron uno junto al otro y se entrecruzaron durante un período prolongado”, dice Slatkin.
En un comentario adjunto al estudio en Nature, los genetistas Ewan Birney y Jonathan Pritchard, que no participaron en la investigación, escriben: “Parece que, en el Pleistoceno tardío, Eurasia era un lugar interesante para ser un hominino, con individuos de al menos cuatro grupos separados viviendo, conociéndose y ocasionalmente manteniendo relaciones sexuales”.
Desde el enfoque contrario, el estudio ha ahondado además en lo que nos hace únicos a los sapiens. Los investigadores han detectado al menos 87 genes de los humanos actuales que son significativamente diferentes de sus versiones en neandertales y denisovanos. En este pequeño conjunto de genes, aventuran los autores, podría residir aquello que nos distingue de otros parientes que sucumbieron a la extinción. “No hay un gen al que podamos señalar y decir que es el responsable del lenguaje o de alguna otra característica única de los humanos modernos”, aclara Slatkin. “Pero de esta lista de genes podemos aprender algo sobre los cambios que tuvieron lugar en el linaje humano, aunque probablemente esos cambios serán muy sutiles”.
Por su parte, Pääbo apunta: “Esta lista de cambios simples en la secuencia de ADN que distinguen a todos los humanos de hoy de nuestros parientes extintos más próximos es comparativamente pequeña”. “Es un catálogo de rasgos genéticos que diferencia a los humanos modernos de todo el resto de organismos, vivos o extintos. Creo que en ella se esconden algunas de las cosas que posibilitaron la enorme expansión de las poblaciones humanas, así como de su cultura y tecnología, en los últimos 100.000 años”, concluye Pääbo.

http://www.abc.es/ciencia/20131227/abci-diez-descubrimientos-cientificos-201312262247_1.html

sábado, 30 de noviembre de 2013

CIENTÍFICOS EUROPEOS DESINTEGRAN EN DOS EL BOSÓN DE HIGGS

El bosón de Higgs no resulta tan fundamental en el mundo de las partículas como se creía hace un año. Uno de los laboratorios que forman parte del Gran Colisionador de Hadrones ha obtenido las primeras pruebas de que el bosón se puede dividir en dos.

El descubrimiento tiene un nivel de certeza de 4 sigma, muy próximo a la certeza absoluta (que en términos de física experimental se indica con 5 sigma), pero los científicos de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) que supervisan el experimento ya tienen una explicación de lo sucedido. 

Las dos partículas que se obtienen al decaer el bosón se denominan 'leptones tau'. Pertenecen a la familia de los fermiones, al igual que los electrones y los quarks que componen los protones de un átomo. Ahora sí, dicen los investigadores, han llegado hasta los ladrillos a partir de los cuales se edifica todo el universo visible y palpable y que son portadores de las fuerzas que actúan en la naturaleza. 


Pese a su fragilidad, el bosón de Higgs resultó de gran ayuda para comprender la naturaleza del campo de fuerza responsable del origen de las partículas elementales de nivel más alto, que, sin él, no podrían mantenerse unidas. Ante todo, genera la masa de los cuerpos y el electromagnetismo, que forman el mundo tal y como lo conocemos. 


La existencia de partículas más elementales que el bosón no socava la teoría del premio nobel de física Peter Higgs, quien en 1964 hizo la conjetura sobre la existencia de este portador de la fuerza de gravedad que pasó a ser conocido con su nombre.

Los leptones tau necesitan todavía ser más explicados, pero su descubrimiento no pone en duda la función del propio bosón, cuya existencia fue confirmada tras una serie de experimentos realizados los años 2011 y 2012 en el mismo Gran Colisionador de Hadrones, situado en la frontera entre Suiza y Francia.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/112775-fisica-cern-desintegracion-boson-higgs

sábado, 26 de octubre de 2013

CIENTÍFICOS PREDICEN LA FECHA DE LA MUERTE

Un grupo de científicos británicos declararon que son capaces de calcular la duración de la vida valiéndose de los análisis de sangre. La longitud media de los telómeros (extremos de los cromosomas) es capaz de indicar cuántos años vivirá una persona.

La investigación de los científicos permitirá, según opinan los expertos, calcular cuántos años le quedan a uno por vivir, pero con una condición: siempre se habla en términos de muerte natural. Cabe señalar que ya se han llevado a cabo investigaciones semejantes con pájaros. Los especialistas consiguieron calcular la duración de la vida de los pájaros con un año de margen.

martes, 8 de octubre de 2013

EL BOSÓN DE HIGGS, UNA PARTÍCULA CLAVE PARA LA FÍSICA FUNDAMENTAL

El bosón de Higgs, el descubrimiento que les valió este martes el Nobel de física al británico Peter Higgs y al belga François Englert, es un elemento clave de la estructura fundamental de la materia conocido como la "partícula de Dios".

En el "modelo estándar" (teoría de la estructura fundamental de la materia elaborada en los años 60 para describir a todas las partículas y fuerzas del universo), el bosón de Higgs es considerado la partícula que brinda su masa a todas las demás.

Al intentar aislar los más pequeños componentes de la materia, los físicos descubrieron varias series de partículas elementales.

Seis tipos de quarks (llamados "up" en inglés, lo cual significa "arriba", "down" o "abajo", "charm" o "encanto", "strange" o "extraño", "top" o "cima" y "bottom" o "fondo") forman parte de los componentes básicos o "ladrillos elementales" de la materia, al igual que el electrón y sus hermanos mayores, el muon y el tau, y tres tipos de neutrinos.

Estas doce partículas interactúan entre ellas, por intermedio de mensajeros, llamados "bosones". Uno de ellos es el fotón, que porta la radiación electromagnética, y otro el gluon, que brinda cohesión a los núcleos atómicos.

El fotón, que viaja a la velocidad de la luz, no tiene masa. No obstante, nuestra experiencia nos hace sentir la presencia de la materia, compuesta por átomos y, por lo tanto, también por quarks y electrones.

¿De dónde viene esa masa? Los científicos explican que no proviene de las partículas mismas.
En 1964, por deducción, el físico británico Peter Higgs postuló que existía el bosón que hoy lleva su nombre y que debía dar su masa a otras partículas.

"La idea es que hay partículas que chocan permanentemente con bosones de Higgs. Estos choques frenan su movimiento, que se vuelve más lento, y le dan la apariencia de una masa", explica el físico y filósofo Etienne Klein.

Klein compara este fenómeno con un hombre que intenta pasar corriendo en medio de una multitud que "frena su carrera" y le hace aminorar su velocidad. También compara al campo de Higgs con una especie de pegamento en medio del cual se encontrarían relativamente adheridas las partículas, lo cual se percibiría como una masa.

Al bosón de Higgs se le llama "partícula de Dios", como consecuencia de un libro al que se le cambió el título. El premio Nobel de Física Leon Lederman quería llamarlo "The Goddamn Particle" ("la partícula maldita"), por lo difícil que era encontrarla. El editor sacó la terminación "damn" y lo llamó "The God Particle", ya que temía que la palabra "goddamn" fuera considerada insultante.
Finalmente, en julio de 2012, el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) anunció que creía haberlo hallado.

Su cautela inicial -podía tratarse de otra partícula que la formulada por Higgs- fue abandonada este martes, tras el anuncio de la concesión del Nobel al británico y al belga.

"El descubrimiento del bosón de Higgs en el CERN el año pasado, que valida el mecanismo Brout-Englert-Higgs, es la culminación de décadas de esfuerzo intelectual por mucha gente en el mundo", dijo el director del laboratorio, Rolf Heuer.

Heuer citaba también al belga Robert Brout, que trabajó en la teoría pero que no fue incluido en el Nobel por haber ya fallecido.
Imagen de la diapositiva en la que se explica el trabajo de los físicos Peter Higgs y Francois Englert ganadores del premio Nobel de Física el 8 de octubre de 2013 en Estocolmo

http://co.noticias.yahoo.com/bos%C3%B3n-higgs-part%C3%ADcula-clave-f%C3%ADsica-fundamental-171816374.html




sábado, 28 de septiembre de 2013

EL BIG BANG DE LA EVOLUCIÓN

Científicos desentrañan uno de los grandes misterios que hicieron dudar a muchos de la credibilidad de la teoría de la evolución de Darwin.

El Big Bang de la evolución, conocido por los científicos como la Explosión Cámbrica, ocurrió a una velocidad cinco veces superior a la de hoy, según un nuevo estudio.

Investigadores australianos dijeron que el estudio, que es consistente con la teoría de la evolución de Charles Darwin, les permitió estimar cómo evolucionó la vida en ese período, entre 520 y 540 millones de años atrás.

Fue justamente en ese tiempo cuando de acuerdo con la ciencia aparecieron sobre la Tierra los primeros organismos macroscópicos multicelulares, entre ellos muchos de los grupos de animales conocidos hoy.

Según el autor principal del estudio, el profesor Michael Lee, de la Universidad de Adelaide, en Australia, “la repentina aparición de docenas de grupos animales durante esa época es de manera defendible el acontecimiento más importante de la evolución después del origen de la vida”.

Los científicos centraron su trabajo en animales invertebrados, los artrópodos, incluidos crustáceos, insectos y arácnidos, porque son considerados el grupo de animales más diversos que existe desde entonces.

Los críticos de la teoría de la evolución de Darwin, con tal de desacreditarlo, habían puesto de relieve que era casi imposible que la evolución en ese período hubiese transcurrido de forma tan vertiginosa.

Hasta ahora, nadie había sido capaz de medir la velocidad de ese proceso debido, dijeron los investigadores, a la “notoria imperfección” de los viejos récord de fósiles.


http://www.voanoticias.com/content/evolucion_especie_darwin/1752691.html

viernes, 20 de septiembre de 2013

CURIOSITY DICE QUE NO HAY METANO EN MARTE

Que el robot Curiosity no encuentre metano en la superficie de Marte parece una no-noticia. ¿Por qué habría de interesarnos entonces? El asunto tiene cierto morbo y una larga historia detrás. La primera observación la hizo la sonda Mariner de la NASA en 1969 y se repitió en misiones posteriores, como Mars Express, que también encontraron trazas de metano analizando la luz que atraviesa la atmósfera marciana.
Pero el hallazgo más sonado se produjo en 2003, cuando un equipo del centro Goddard de la NASA anunció que había detectado nubes de metano en el hemisferio norte del planeta durante el verano marciano. Los científicos hablaban de 45 partes por cada mil millones y sugerían que podía ser la prueba de la existencia de algún tipo de vida microbiana bajo la superficie.
La tecnología del rover Curiosity viene ahora a dar un pequeño chasco a estos científicos. Su sofisticado espectrómetro láser TLS ha analizado el aire de la superficie marciana y ha encontrado una cantidad insignificante de metano, apenas 1,3 partes por cada mil millones, una medida seis veces más pequeña que la anterior y que tira por tierra las teorías de una posible vida microbiana bajo tierra.
Esta medición, publicada en Science, es mucho más precisa, pues se realiza con un equipo mejor y sobre el propio terreno: el láser atraviesa el gas y se analiza el espectro directamente, lo que tiene un nivel muchísimo más alto de fiabilidad que las anteriores mediciones.
Pero un científico que ha encontrado una pista no tira tan fácilmente la toalla. Los autores del anterior hallazgo tienen un argumento al que agarrarse: no han vuelto a detectar metano en sus observaciones desde 2006. Como el metano en Marte se descompone rápido, argumentan, los hallazgos de Curiosity no son una contradicción.

Los autores del actual estudio, en cambio, dicen que esos niveles de desaparición del metano requerirían una explicación que aún no han dado. En cualquier caso otros investigadores no descartan que haya otras bolsas de metano en el planeta - se produce también por procesos no biológicos - y la polémica sobre el metano aún no se ha cerrado.

http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/astronomia/zas-en-todo-el-metano-curiosity-dice-que-no-hay-rastros-de-este-gas-en-marte_v27sGkbQzWCcvuy45EOPn3/

viernes, 23 de agosto de 2013

LOS 6 TRABAJOS MÁS EXTREMOS DE LA CIENCIA

Los grandes avances de la ciencia no se han logrado solo con teoría, sino que han sido posibles gracias a los científicos, quienes han ido a los límites para poder entender cómo funciona el mundo en que vivimos. A continuación presentamos un ranking de LiveScience en donde se enlistan los trabajos científicos más extremos y peligrosos.
Buzos de cuevas submarinas
A veces los peligros que enfrentan los buzos se ve resumida en la cantidad de aire que les quede, pero en realidad la ciencia detrás del nado es casi tan importante: Un par de patadas o brazadas de más para impulsarse podría significar la liberación de una gran cantidad de sedimentos, creando un apagón que dejaría a los buzos perdidos en el mar, con su oxígeno rápidamente disminuyendo.
De acuerdo a datos del International Journal of Aquatic Research and Education, entre 1969 y el 2007 368 estadounidenses murieron mientras exploraban cuevas submarinas.
Explorar las cuevas submarinas permiten revelar detalles acerca del clima primitivo de la Tierra y la evolución de las islas
Ordeñador de veneno
Si bien no es una profesión muy conocida, los científicos que estudian los venenos y desarrollan antídotos deben primero conseguir el veneno del animal para estudiarlo a fondo. Los ordeñadores de veneno trabajan con las serpientes más letales, y también con otros animales peligrosos como los tiburones y los lagartos.
Los ordeñadores de serpiente deben no solo encontrar varias para obtener una cantidad suficiente de veneno, sino que también deben tomarlas y presionar los colmillos del animal en un plato plástico tubo, lentamente masajeando las glándulas de veneno para extraer una buena cantidad.
Astronauta
Los astronautas no solo deben enfrentar uno de los ambientes mas inhóspitos y peligrosos para las personas al viajar al espacio, sino que también deben pasar por un arduo proceso de entrenamiento para prepararse para el vuelo espacial. Incluso cuando vuelven a la Tierra los astronautas no dejan de vivir peligros, pues al retorno pueden presentar atrofia muscular y huesos debiltiados por la poca gravedad.
 Técnico de laboratorio
"Uno de los trabajos más peligrosos de la ciencia también es uno de los más rutinarios", indica LiveScience en su ranking. Reflejo de esta situación es el caso de JaMile Jackson, un administrador de sistemas en la compañía Luminosity. Cuando era técnico de laboratorio en la Universidad de Jacksonville en Florida, Jackson preparaba un demostración para estudiantes de secundaria que involucraba una bobina de Tesla, un circuito eléctrico que puede hacer que objetos "leviten". Al momento de la demostración, Jackson cometió dos grandes errores: El circuito no tenía conexión a tierra y el científico no estaba utilizando guantes de goma. Cuando Jackson tocó la bobina, completó el circuito, electrocutándose.
En vez de salir por todo su cuerpo, lo cual habría electrocutado su corazón, la electricidad se liberó por sus brazos y nuca. Eventualmente se recuperó, pero hasta el día de hoy a notado cambios sutiles en su forma de pensar.
Cazador de tormentas
Cuando todos se refugian de las tormentas y tornados, los caza tormentas corren hacia ellas para colocar sensores de presión y viento y así estudiarlos. 
En mayo de este año, caza tormentas veterano llamado Tim Samaras junto a su hijo y otro caza tormentas murieron mientras perseguían un gran torna en El Reno, Oklahoma.
"Fue el primer tornado del cual huí" señaló Tony Laubach, meteorólogo en DeSoto, Illinois, a LiveScience. "He visto cientos en mi carrera, pero este era su propio monstruo"
Según el experto, los tornados no son su mayor miedo, son los rayos, pues son mucho más peligrosos, pueden golpearte, ser letales y aleatorios. Otra característica es que no tienes que ser golpeado directamente para que te afecte: Uno de los amigos de Laubach estaba parado cerca de una reja cuando el trueno cuando golpeó, y su brazo se adormeció por varias horas.
Fisiólogo de cocodrilos
Roger Seymour, fisiólogo de animales y plantas de la Universidad Adelaideen Australia, y el fallecido experto Steve Irwin tenían una característica en común: Cazar cocodrilos. Durante su carrera, ambos viajaban aventurándose al norte de Australia en busca de estos reptiles, ingresando a las aguas pantanosas, encontrando uno de estos animales y amarrarlo para trasladarlo a tierra y estudiarlo.
"No es para los débiles" señaló Seymour a LiveScience. Cuando los investigadores terminan de realizar las mediciones y recolección de datos necesarios, posicionan a los reptiles en dirección al agua y los cocodrilos avanzan rápidamente para zambullirse, sin embargo, en algunas ocasiones se dan la vuelta y se dirigen hacia las personas.
"Uno de mis colegas me empujó contra el barro en un intento por subirse al Landcruiser", explicó.
El fisiólogo de cocodrilos se encarga de estudiar a este animal, marcarlos para llevar una cuenta de la población de cada especie y también descubrir novedades de su físico y ecosistema. Si bien es necesaria, es un trabajo muy peligroso, puesla mordida del cocodrilo es una de las fuertes del reino animal.

http://www.latercera.com/noticia/tendencias/2013/08/659-538825-9-ranking-recopila-los-siete-trabajos-mas-extremos-y-peligrosos-de-la-ciencia.shtml